
...algunos llegamos a creer que la vida es justa.
y para algunos, esto, es el juego más perverso y egoista de impiedad e intolerancia, que sólo alguien incoherente puede sentir-pensar algo tan indescriptible e inoportuno.
y para otros, esto, es el don más sublime y veraz de la piedad y la tolerancia, que sólo alguien coherente puede pensar-sentir algo tan simple y oportuno.
algunos llegamos a creer que la vida es injusta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario